Cada vez más profesionales españoles se plantean lo mismo: vivir en Paraguay y seguir trabajando para España, aprovechando su fiscalidad. Es perfectamente posible, pero hay que hacerlo bien. Todo gira alrededor de dos conceptos: dónde eres residente fiscal y dónde se considera generada la renta.
Dos perfiles distintos
- Autónomo / freelance que factura a clientes españoles desde Paraguay.
- Empleado en remoto de una empresa española que se traslada a Paraguay.
Las implicaciones fiscales no son idénticas, pero el principio de partida es el mismo: el sistema territorial paraguayo.
El sistema territorial: la clave
Paraguay solo grava las rentas de fuente paraguaya. Si tu trabajo se factura a clientes del extranjero, esos ingresos no tributan en Paraguay. Los ingresos de fuente local sí, al 10%.
El requisito imprescindible: ser residente fiscal en Paraguay y no en España
Para aprovechar esto de forma legal necesitas trasladar tu residencia fiscal a Paraguay y romper la de España. España te considera residente si pasas más de 183 días en su territorio, si tienes aquí el centro de tus intereses económicos, o si aquí residen tu cónyuge e hijos menores. Mientras seas residente fiscal español, Hacienda gravará tu renta mundial, vivas donde vivas.
El CDI evita pagar dos veces
El Convenio de Doble Imposición España-Paraguay, vigente desde enero de 2025, establece las reglas para repartir la potestad tributaria entre ambos países y evitar la doble imposición. Es la pieza que da seguridad jurídica a quien reparte su vida entre los dos países o está en transición.
¿Qué estructura conviene?
Depende del caso. Muchos profesionales optan por operar como autónomo con RUC paraguayo o a través de una EAS, según su volumen y tipo de cliente. La estructura correcta se decide tras analizar de dónde vienen tus ingresos y cómo quieres cobrarlos.
Aviso importante
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento fiscal individualizado. El teletrabajo internacional tiene matices (lugar de prestación del servicio, Seguridad Social, permanencia) que exigen un análisis personalizado en España y Paraguay.